El 95% de los incendios forestales son producidos por el humano

El Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) emitió en su reporte diario cuales son las provincias afectadas por incendios. Su impacto en la salud de las personas y grupos de riesgos.

El Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) emitió en su reporte diario que son 9 las provincias afectadas por incendios: Córdoba, San Luis, Salta, Tucumán, Jujuy, Catamarca, Neuquén Santa Fe y Entre Ríos.

Si bien es cierto que existen factores climáticos como la falta de precipitaciones, las temperaturas elevadas, el bajo porcentaje de humedad, las heladas constantes y los vientos fuertes, que inciden en la propagación del fuego. Los incendios forestales son producidos en un 95% por causas antrópicas: es decir por fuegos intencionales para desforestar o por un fogón mal apagado, según el informe del SNMF.

El fuego además de impactar ambientalmente sobre el medio biológico y las propiedades fisicoquímicas del suelo, es decir generando condiciones que favorecen a la degradación del suelo, el fuego impacta sobre la salud de las personas.

Los principales contaminantes que preocupan a la salud publica durante los incendios forestales son el monóxido de carbono, el ozono y las partículas. Los aumentos de monóxido de carbono se limitan a las zonas directamente afectadas por el fuego, pero el ozono y las partículas que viajan por el aire afectan a las personas que viven cerca de las áreas donde hay un foco de incendio.

En las áreas que rodena un incendio forestal, el humo denso puede causar irritación ocular y abrasiones corneales, reduciendo sustancialmente la visibilidad de las personas.

La exposición al material particulado de los incendios forestales - es decir a una mezcla de partículas líquidas y sólidas, de sustancias orgánicas e inorgánicas, que se encuentran en suspensión en el aire, que forma parte de la contaminación del aire - se asocia con un mayor riesgo de eventos respiratorios, con deterioro de la función pulmonar que muchas veces requieren hospitalizaciones. Así, las personas que están en áreas que presentan incendios forestales presentan asma como primer síntoma asociado.

Asma agravada, función pulmonar reducida, irritación en las vías respiratorias como tos o dificultad para respirar, latidos irregulares, son algunas de las consecuencias de la inhalación del humo causado por los incendios forestales.

La población más vulnerable a los efectos adversos del humo de los incendios forestales es: las personas mayores a 65 años porque tienen un mayor riesgo de eventos respiratorios a corto plazo); las personas con afecciones cardiacas o respiratorias preexistentes; y las mujeres embarazadas.

Aunque faltan estudios científicos que determinen los impactos de incendios forestales en la salud, existe un estudio sobre de los incendios forestales de Indonesia en 1997: da como resultado que las personas que habían estado expuestas al humo de los incendios tuvieron perores resultados en cuanto a la capacidad pulmonar, la salud en general y el funcionamiento físico respecto a aquellas personas no habían estado expuestas. 

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